sábado, 13 de septiembre de 2014

“¿De cuánta acción eres capaz en un segundo? Bueno, en lo más bajo, en ese segundo en particular, eres capaz de una absoluta inmovilidad; y en la parte superior, podrías vivir toda una vida: en teoría, ambas cosas. En otras palabras, subes por la Escala Tonal, y de hecho tienes más y más y más y más tiempo, porque subes hasta un punto de la línea en que tú eres tiempo, y entonces estás controlando tiempo y entonces creas tiempo.  “Ahora, si ves a alguien moviéndose frenéticamente de un lado a otro, simplemente parece que logra hacer todo tipo de cosas y nunca se queja del hecho de que no tiene tiempo; a veces mira a su alrededor bastante perplejo y se pregunta por qué nadie más se está moviendo tan rápido como él. Y simplemente continúa terminando todas esas tareas ¡brrrrr! Y llegan las cuatro de la tarde y considera que ha estado holgazaneando todo el día.  “Y ahí tienes a algún otro: se levanta, anda por ahí y trabaja duro de verdad; ¡y para la hora de la cena, ha escrito una dirección en un sobre! Y aún así, cree que ha estado en movimiento todo ese tiempo.” — L. Ronald Hubbard

“¿De cuánta acción eres capaz en un segundo? Bueno, en lo más bajo, en ese segundo en particular, eres capaz de una absoluta inmovilidad; y en la parte superior, podrías vivir toda una vida: en teoría, ambas cosas. En otras palabras, subes por la Escala Tonal, y de hecho tienes más y más y más y más tiempo, porque subes hasta un punto de la línea en que tú eres tiempo, y entonces estás controlando tiempo y entonces creas tiempo.
“Ahora, si ves a alguien moviéndose frenéticamente de un lado a otro, simplemente parece que logra hacer todo tipo de cosas y nunca se queja del hecho de que no tiene tiempo; a veces mira a su alrededor bastante perplejo y se pregunta por qué nadie más se está moviendo tan rápido como él. Y simplemente continúa terminando todas esas tareas ¡brrrrr!Y llegan las cuatro de la tarde y considera que ha estado holgazaneando todo el día.
“Y ahí tienes a algún otro: se levanta, anda por ahí y trabaja duro de verdad; ¡y para la hora de la cena, ha escrito una dirección en un sobre! Y aún así, cree que ha estado en movimiento todo ese tiempo.

— L. Ronald Hubbard